A veces las partidas mueren. Cuando empieza una partida todo el mundo suele estar muy motivado. Se queda regularmente con toda la frecuencia que se puede. Si la partida es semanal se intenta incluso hacer dos sesiones semanales de vez en cuando. Todo es poco para hacer avanzar la trama. Sin embargo, conforme el tiempo va pasando, la partida queda en un segundo plano. Ya no es el tema en torno al que gira todo, porque las vidas de todos se equilibran. Es reemplazada por otra novedad o simplemente ya no tiene prioridad sobre otras cosas.

Algunos jugadores empiezan a faltar porque tienen compromisos. Algunos jugadores empiezan a faltar porque prefieren hacer otros planes. A veces pasan semanas sin partida. A veces se cancelan las partidas. Y cuanto más tiempo pasa entre partida y partida, menos ilusión y menos ganas hay de quedar para la siguiente sesión. Hasta que poco a poco y sin que nadie lo diga abiertamente, la partida muere silenciosamente. Es un hecho y es triste y aún hay algún intento por parte de los más entusiastas de continuar reanimándola “¿Esta semana hay partida?”, pero después de dos o tres silencios por respuesta, hasta ellos dejan de preguntar.

Y esa historia, esos personajes, esas aventuras, quedan en suspenso eternamente. De vez en cuando algunos se preguntan qué habría pasado si hubiera continuado “¿Descubriríamos por fin quién se oculta detrás de la conjura?”, “¿Podríamos haber cerrado el bucle?”, “¿Quién cometía aquellos atroces asesinatos?”… Pero son preguntas que no recibirán respuesta, como esa serie de bajo presupuesto cuya primera temporada acaba en un tremendo cliff hanger justo antes de cancelarse su producción.

La realidad es que no todo el mundo se toma las cosas de la misma manera. Por eso, si tenéis la suerte de tener compañeros implicados en lo que hacéis, cuidadlos. No menospreciéis la labor de vuestros másters. Cuando preguntan con una semana de antelación si habrá partida o no, no lo hacen por neurosis. Cuando no reciben respuesta y lo preguntan una y otra vez, no lo hacen para ser pesados. Lo hacen para poder dedicarle el tiempo necesario a preparar en condiciones esa sesión para vosotros. Una sesión no se crea sola. Mucho menos una sesión en condiciones, así que no, no puede “simplemente improvisarla” para la tarde. Y si aún y todo la improvisa por vosotros, porque tenéis ilusión y queréis jugar, sabed que probablemente pueda hacerlo porque detrás hay una ingente planificación a futuro de la historia.

Así que por favor, jugadores, cuidad a vuestros másters. Ellos lo hacen lo mejor que pueden, con todo su cariño y su amor.

Y másters, no matéis a vuestros jugadores (excepto si revientan la partida a propósito, a esos, a la hoguera). Intentad hacerles ver las cosas. Muchas veces no son conscientes de todo el trabajo que lleva detrás preparar una partida.