Cuando narras una escena es importante contar con el mayor número de herramientas posibles. Cuantos más detalles des en la descripción mejor podrás transmitir a los demás jugadores qué es lo que está pasando por tu mente, pero no todo se reduce a las palabras. Por ejemplo, el otro día leí acerca de un Director de Juego que en escenas de miedo incluso ponía el aire acondicionado para que los jugadores sintiesen el frío, los temblores de puro terror que sentían sus personajes para multiplicar el efecto por mil (Juega sucio de John Wick, 2018). Hay muchas estrategias para que los jugadores se sumerjan en la partida y hoy vengo a hablaros de una que suelo aprovechar: el poder de la música.

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo de ridículas serían algunas escenas de película sin música? ¿Qué me dices de la primera aparición de los dinosaurios en Jurassic Park? ¿O cualquier escena de El Señor de los Anillos en la que miles de guerreros se enfrentan a la oscuridad para defender sus ideales? ¿Y cuando en Origen la furgoneta cae infinitamente por el puente a cámara lenta? Sin música solo se oirían los ruidos de un coche, el choque de espadas o una serie de monstruos gigantes caminando y las escenas habrían perdido todo su dramatismo. La música es una herramienta capaz de alterar completamente el funcionamiento de una escena en nuestras partidas de rol. Los seres humanos asociamos recuerdos a detalles, desde un sentimiento, una frase o un sonido hasta un olor. ¿Por qué no utilizar todo eso para conseguir una inmersión más profunda en la historia?

La música evoca sentimientos. Yo misma tengo varias canciones asociadas directamente a lo que sentí durante una partida. La noticia de que un hermano ha muerto, la separación de dos personajes que se amaban, la desesperación tras el peor de los desastres o la sed de venganza irracional. Pero no nos confundamos, el silencio también evoca. Hay veces en las que una escena totalmente en silencio impone mucho más respeto que con música intrigante o de miedo de fondo.

Cuando empezamos la última partida de vampiro, creamos una lista de Spotify que compartimos con los jugadores. Por una parte está muy bien para tener a mano siempre lo que quieres que suene en la sesión, pero por otra cualquier jugador podrá revivir la escena del último día para pensar en qué puede estar pasando. Incluso para tramar sobre la partida siempre buscamos música que pueda encajar mejor con lo que queremos transmitir en cada escena. No son pocos los días en los que acabo encerrada entre mis auriculares y la escena importante que tiene que suceder en la siguiente partida, buscando esa canción que potencie los sentimientos y deje huella en los jugadores. Puede ser la banda sonora de la última película que vi en el cine o el éxito que esté sonando en la radio mientras imagino la escena. Cualquier canción puede ser LA canción.

Irremediablemente y con lo dramáticas que me encanta hacer las partidas, siempre acaba sonando Mad world (Gary Jules) o alguna de las increibles y epiquísimas de Two steps from hell para las batalla. Pero Eminem o Ed Sheeran también tienen su hueco en las partidas.

Así que no os olvidéis de la música y los efectos sonoros envuestras partidas. La próxima vez que veáis una película y llegue el momento de mayor tensión, pensad por un momento en todo lo que ha sucedido y quitadle la música. No es lo mismo, ¿verdad?