Una ciudad dividida por una guerra centenaria. Una serie de desapariciones que nadie quiere investigar. Un grupo de víctimas salvadas por la casualidad que tendrá que averiguar lo que está sucediendo si no quieren desaparecer también.

El periodista e investigador mortal, Jurgen Smith, sigue la pista hasta Lisboa a unas misteriosas pero sistemáticas desapariciones de reservas de sangre de los hospitales de toda la Península Ibérica. Una noche, mientras trabaja, es testigo de un suceso extraño. Ante él dos hombres cargan grandes cajas en un furgón. De pronto, una de ellas se abre y de su interior sale un hombre joven corriendo. Alarmados, los hombres salen corriendo tras él y lo atrapan en apenas unos segundos para devolverlo a la caja. Terminan de cargarlo todo y se marchan con la furgoneta. Jurgen observa todo esto completamente en shock. Cuando la furgoneta se marcha, recobra un poco el sentido y regresa a toda prisa a casa tratando de entender lo que acaba de ver. Esos hombres se movían extremadamente rápido, mucho más de lo normal y ¿qué demonios estaban haciendo? ¿Era un secuestro? ¿Trata de personas? No puede ser… La cabeza empieza a darle vueltas y lo achaca a que lleva demasiadas horas trabajando, así que decide irse a dormir.

Despierta al día siguiente muy tarde y aún continúa dándole vueltas a lo que vio cuando recibe la llamada de una mujer que se presenta como Riley da Silva y conoce con alarmante exactitud los detalles de lo sucedido, a pesar de que él no se lo contó a nadie. La señora da Silva le ofrece una desorbitada suma de dinero por investigar la desaparición de su ahijado. Da Silva le explica que no que no es el primero al que secuestran, pero que nadie le da importancia. Incluso la policía se lo toma a broma y es muy probable que sea una conspiración a gran escala, aunque desconoce el objetivo. Ella solo quiere a su ahijado de vuelta. Jurgen acepta, mitad por el dinero, mitad por su buen corazón; y esa misma noche un mensajero le entrega un anillo con un simbolo heráldico, una lista de nombres y una serie de instrucciones: no quitarse el anillo bajo ninguna circunstancia e interrogar e investigar solo por la noche.

Jurgen se ponen inmeditamente manos a la obra. Comienza a investigar a los grupos criminales de la ciudad en busca de caras conocidas. Averigua que la familia João es la que controla prácticamente todo el comercio en la ciudad, pero ninguna de las caras concuerda con lo que recuerda. También investiga a la familia da Silva y descubre que sus raíces están muy hundidas en la economía de la ciudad. No es extraño que quieran ir a por ellos pero sí lo es que no hayan pedido ya un rescate. Encuentra una Riley da Silva vinculada a esta familia y a Lisboa pero nacida en 1634, lo que lo desconcierta. Cansado, baja al bar a tomarse una cerveza y decide llamar a Jorge, uno de sus contactos, a ver si sabe algo del tema. Después de unos minutos de charla queda claro que no tiene la más remota idea pero le invita a una fiesta. Como tampoco ha sido una noche fructífera, decide dejarse caer y despejarse un poco. Echa a andar por las calles de Lisboa y a medio camino, se vuelve a topar con la misma furgoneta en otra parte de la ciudad. Nuevamente, dos hombres cargan enormes cajas en un furgón blanco. Jurgen apunta la matrícula y se marcha. Manda un aviso a sus contactos para que le den un toque si se topan con la furgoneta en alguna parte de la ciudad.

Esa misma noche en otro lugar, cinco vástagos se despiertan lejos de casa. Jennifer sale de una caja de madera para descubrir que se encuentra en el interior de un cajón metálico más grande que contiene varias cajas más. A sus pies rueda una estaca de madera. No recuerda cómo demonios ha llegado hasta allí. Al abrir las cajas descubre a otras personas, todas conocidas de la ciudad. Una a una va retirando las estacas y vuelven a la vida. Entre ellas se encuentra su amigo Terry, los hermanos Marinelli, Luca y Amaranta, y el presentador del tiempo nocturno, Leonard Jackson. El vehículo parece haber sufrido un accidente y el único rastro del conductor es su sangre en el volante. Jennifer encuentra unas tarjetas de visita de un local de copas de Lisboa. Terry y Luca se internan un poco en el bosque en busca del conductor desaparecido, pero no hay ni rastro. Lo único que encuentran es una botella rota de la que Terry está convencido que forma parte del accidente. Leonard llama a su productor para averiguar qué ha sucedido y descubre que la noche anterior no solo no estuvo en la cadena para dar el pronóstico del tiempo sino que el advenedizo de Jorge, ese presentadorzucho de tres al cuarto, lo sustituyó y monta en cólera. Ya de vuelta de su paseo, Terry ayuda a Jennifer a enderezar la furgoneta y ponen rumbo a la ciudad y al local de copas. Una vez en el local, se dan cuenta de que al menos dos de ellos sí estuvieron allí la noche anterior ya que uno de los camareros le devuelve a Luca su violín. Se dan cuenta de que han perdido al menos 24h de sus vidas y no tienen ni idea de por qué. Terry y Leonard están empeñados en que las botellas son la clave de todo esto y que en realidad es un complot de su editor para destruirlo y sustituirlo por Jorge.

Jurgen en plena fiesta recibe el aviso de uno de sus contactos de que han visto la furgoneta en la Rúa Cecilio de Sousa, así que se acerca a investigar. Descubre que la furgoneta está aparcada en un callejón en un estado lamentable. No tiene muchas pistas que seguir pero prueba a entrar a uno de los locales adyacentes por si los dueños estvieran dentro, pero el puerta se lo impide. Mientras inspecciona el callejón en el que la furgoneta ha aparecido, una puerta de metal le rompe las narices al abrirse. La mujer que la ha abierto, Jennifer, se acerca para pedirle disculpas y se percata de que este hombre lleva en la mano el anillo con el símbolo de una de las Primogénitas de la Camarilla de Lisboa, Riley da Silva. Inmediatamente lo mete para dentro y convoca a los demás.

Amaranta ordenan a Jurguen que les cuente qué hace allí y por qué lleva ese símbolo y él no puede evitar cantar como un pajarillo. La belleza, el porte y la distinción de esa mujer lo tienen completamnte cautivado. Discuten sobre qué hacer y finalmente ponen rumbo a la casa Marinelli porque se les acaba la noche y no les parece prudente separarse. Luca y Amaranta, en vista del peligro que corren, deciden contratar a Terry y a Jennifer para que les cubran las espaldas y mandan recado a la primogénita para pedir una reunión.

Durante el día, el periodista descubre que no le permiten salir de allí hasta que los señores de la casa «regresen», de manera que llama a la señora da Silva para informar y dedica el día a leer Guerra y paz. Por la noche, Leonard sí consigue burlar a los mayordomos y marcha a toda prisa para llegar a tiempo a la cadena. Tras una elocuente y dramática interpretación, se las apaña para desacreditar a su competidor y regresa a tiempo a la mansión para enterarse de que la primogénita los ha convocado a una reunión en su casa.

Riley da Silva los recibe en su despacho. Después de desatar su ira sobre ellos por su incompetencia y falta de respeto, especialmente después de que Jurgen revele que le ocultó información, les ordena que vayan al almacén en busca de su chiquillo dejando claro que le importan un comino sus vidas y que si les tienen aprecio, más les vale que regresen con Leonardo.

Urden una treta para tratar de entrar en el almacén. Leonard se hace pasar por un turista despistado pero no consigue engañar a la mujer que hace guardia, así que Jennifer lo lanza hasta las ventanas del piso superior. Impresionado por su propia actuación, Leonard la remata con una pronunciada reverencia que desgraciadamente le hace perder el equilibrio y caer de nuevo al suelo. A estas alturas, Jurgen está al borde del delirio pues además de todo lo sucedido durante la noche anterior, acaba de ver a un hombre caer desde un segundo y levantarse como si nada para, acto seguido, volver a ser lanzado por los aires y colarse por la ventana de un segundo piso. Leonard se desliza hasta el interior de la sala y burla a la mujer que hace guardia entre grandes cajas para abrir la puerta, pero el pestillo hace el suficiente ruido para que ella se percate de su presencia y trate de derribarlo. En el momento en que la puerta se abre y Terry se da cuenta de la lucha, monta en cólera y los separa, manteniendo a la mujer bien sujeta. Jennifer la reconoce como Chica, la chiquilla del líder de Os Xoves, un grupo anarquista que apoya al Principado en su lucha contra el Sabbat. Poco sacan en claro de sus incongruentes balbuceos, pero en una de las cajas descubren estacado a Leonardo, el chiquillo de da Silva y lo devuelven a casa, desconcertado pero sano y salvo.