Cuando Dungeons&Dados nos propuso participar en una jornada por el día de la mujer, ni siquiera sabíamos si alguien iba a apuntarse o qué alcance podía tener pero Elena y yo aceptamos. Decidimos organizar dos partidas de rol, una el sábado y otra el domingo; además de enseñar a jugar a Magic o a juegos de mesa a las chicas que se acercasen. También contamos con la participación de Alba y su maestría para pintar miniaturas.

El sábado fue un día tranquilo. Las participantes optaron por apuntarse al taller de miniaturas, con lo que todas las plazas se llenaron. Al final hubo más participantes de las que en un principio se había pensado, pero todo salió muy bien. Una vez elegidas a qué miniaturas queríamos dar vida, nuestra maravillosa profesora nos enseñó todo el proceso para empezar en el mundo de las miniaturas, desde el corte inicial como el pegado, limado e imprimación.

¡Después llegó la hora de la fiesta! Los colores no dejaban de ir de un lugar de la mesa a otro. Aprendimos las nociones básicas de pintado, cuidado del material y la magia de cierto tipo de pintura muy efectista para el acabado. Os dejo el resultado final de las minis. Lo pasamos genial y fue una maravilla compartir espacio con todas las chicas que se apuntaron.

El domingo era nuestro turno. Organizamos una partida de rol de mazmorreo clásico ambientado en El Resurgir del Dragón. Dimos unos personajes pregenerados de nivel cuatro, cada una de ellas eligió el que más le gustaba por ficha o por miniatura y juntas se adentraron en una pirámide llena de riquezas.

Aprovechamos la ocasión para probar las losetas de mazmorra que recientemente sacó a la venta Nosolorol (y a las que dimos un primer tiento en las jornadas de Mazmorreo Old School) y nos encantaron. Las jugadoras se lo pasaron genial evitando trampas, saqueando y enfrentándose a un enorme basilisco que protegía el gran tesoro.

Uno de los motivos por los que se crearon estas jornadas fue para acercar el rol la esas chicas que no habían jugado nunca o que sencillamente no tenían un grupo con el que jugar. Y la verdad que fue todo un éxito en ese aspecto.

Confieso haber estado un poco nerviosa por la participación, pero al final hubo más gente de la que esperábamos. Muchas cosas no salieron como planeamos, otras podían haber salido mejor de lo que pensamos, pero es el primer evento en el que participamos como organización y de todo se aprende. Probablemente el año que viene más y mejor.

¡Muchas gracias a todas por venir!