A principios de año proyectamos unas cuantas partidas para probar Vampiro V5 porque teníamos muchas ganas (y sequía de rol) y ni confirmo ni desmiento que lo hiciéramos por encima de nuestras posibilidades. Así que nos vemos ahora mismo con cuatro crónicas de Vampiro abiertas (dos V20, una V5 y una mezcla de ambas) además de una quinta proyectada para cuando terminemos la crónica de El Resurgir del Dragón que jugamos y otra partida también de ERDD. Eso nos deja con seis partidas distintas simultáneas sin contar con que hemos vuelto a jugar después de 2 años de parón la crónica de Vampiro La Mascarada 3.ª ed Un nuevo amanecer que comenzamos allá por 2009. Siete partidas (mastereando 5 de ellas) más una en la recámara. Cosorro.

Y en toda esta locura una de esas partidas tomó un cariz… llamémoslo interesante (por no llamarlo completamente absurdo) en la sesión 0. Es una partida de Vampiro V5 con 5 jugadores con experiencia en el rol y, si no me falla la memoria, todos han jugado a vampiro alguna vez. Si fueran novatos tampoco sería un problema, estoy acostumbrada a dirigirlos con cierto éxito, pero el drama surgió por otra cosa.

¿Qué pensaríais si os digo que uno de los PJ es Manuel Fraga? ¿Y si añadimos que viaja con un Nosferatu que oculta una plaga de arañas en cada pliegue y recoveco de su cuerpo carcomido además de llevar un pequeño roedor consigo como familiar con el que habla? ¿Y si situamos la crónica en Galicia en la actualidad y de paso metemos por ahí en medio a algún rey de España, digamos Carlos II, convertido en Vampiro luchando por la unidad de España que se dedica a reclutar grandes prohombres para su causa? La sesión 0 empieza a tornarse más y más inverosímil conforme avanza. Dejamos las fichas hechas ante mi total estupor y ahí queda la cosa.

Pasaron un par de meses en los que no pudimos organizar nada y llegó la Semana Santa. El grupo revive y pregunta: “¿Hacemos sesión en un par de días?”. Cunde el pánico. ¿Dos días? ¿DOS DÍAS? No he preparado nada, no se me ha ocurrido nada en todo este tiempo y no he pensado nada. ¿Qué hago? ¿Cómo narices creo yo una crónica que no se vaya al traste en los primeros diez minutos porque la mitad de los jugadores van en serio y la otra mitad no? Empiezo a correr por la casa gritando como si tuviera la cabeza en llamas* (*Dramatización dramática. Es más que probable que los hechos no ocurrieran así). Y de pronto me llega la iluminación en mitad de una partida de LOL. Era una buena idea. Tanto que perdí totalmente la concentración y la partida se fue al traste (tampoco es que fuera especialmente bien) porque me aferraba a ella con desesperación para no olvidarla. En cuanto acabó con una derrota aplastante, me arrojé a escribir febrilmente todo lo que se me iba ocurriendo y empezó a tomar forma una idea algo pasada de rosca pero que encajaba extrañamente bien en toda esta locura.

¿Y si este rey les encomienda una grande y noble misión para garantizar la unidad de España? Según la ambientación de V5 toda la Estirpe (los vampiros) está amenazada por la Segunda Inquisición (mortales cazadores de vampiros) que ha resultado de lo más efectiva en su rastreo y destrucción. Eso me quita uno de mis principales problemas que era si se alineaban con la Camarilla, con el Sabbat, con los anarquistas o iban a su rollo. Si el enemigo son los mortales, las rencillas entre Sectas pierden importancia y les permite un baile de lealtades que puede resultar de lo más entretenido.

Con ese primer germen me puse a buscar una ciudad gallega en la que ubicarlos (porque era requisito indispensable que todo transcurriera en tierras gallegas) y di casi por casualidad con un Nocturno de Vigo y con España Nocturna de WebVampiro. Para quien no lo sepa, los Nocturnos son pequeños manuales de ambientación con información sobre ciudades completas (historia del lugar, distribución geográfica, organización política, personajes…). Son una fuente estupenda de información porque ponen a tu disposición muchísimos datos sobre lugares, gente y hechos que puedes incorporar a tu crónica tal cual o modificar a tu antojo. Como ya he dicho alguna vez, me resulta mucho más fácil construir una historia sobre algo ya hecho que partir de cero.

El caso es que me puse a leer a ver si algo me llamaba la atención y así fue. Encontré un par de personajes que encajaban (y otro que no me pude resistir a incluir porque me muero por interpretarlo) y también decidí que ya que por fin tenemos una crónica en España (llevo años intentando convencer a mis jugadores de hacer algo autóctono) van a visitar distintas ciudades, algunas de ellas que conozco bien y puedo aprovechar para darle más dimensión a todo lo que pase.

Así que aquí estoy hoy, el día de antes de la partida a las más de 3 de la mañana terminando de ultimar detalles, buscando personajes, localizaciones y algunas fotos y de pronto se me ha ocurrido que hace bastante que no publico nada en el blog (shame on me) porque últimamente ni tengo inspiración ni tiempo ni ganas. Peero a pesar de que estoy cansadísima me he puesto a escribir porque me ha parecido interesante compartir toda esta locura de partida ya que, si bien su planteamiento vaticinaba un desastre (soy una jugadora y máster bastante seria y los desvaríos no son lo que más me gusta) y me veía incapaz de hacer algo que pudiera enganchar a todos los jugadores, ha tomado cuerpo una idea que tal vez pueda llegar a ser muy entretenida.

Para cuando leáis esto la primera partida estará en curso o habrá terminado, así que ya os iré informando de si es un desastre total o una genialidad, porque si algo me ha quedado claro es que con esta partida no va a haber medias tintas.