No recuerdo muy bien cómo o cuándo empezó todo esto. Creo que fue en un momento en el que Elena y yo estábamos mastereando la crónica de Vampiro de Zangre, tramando cada semana sobre lo que podría suceder al final de la misma, hablando por discord lanzando algunas ideas locas, algunas ideas con sentido. Quizá la idea de montar un blog de rol surgiera de manera tan tonta como “oye, ¿por qué no hacemos un blog y hablamos de todas estas cosas que se nos ocurren?”. Yo también tenía bastante material que había ido haciendo a lo largo de los años sobre Vampiro, fichas, mapas o dibujos. Elena tenía muy buenas ideas y había veces que, justo después de contarme lo que pasase por su cabeza, no podía evitar decir que “eso era material para el blog”. Y por supuesto, teníamos la partida novelada de El Resurgir de Alamuerte.

Así un día nos lanzamos a por ello, pasamos un par de días pensando en un nombre, diseñando un logotipo, comprando un dominio, diseñando el aspecto web y pensando cómo queríamos que se viera tener todo aquello. Creo que pasó un mes entre medias hasta que finalmente empezamos a subir contenido. La partida de El Resurgir del Dragón era un constante para los lunes, los miércoles serían días de material y herramientas y los viernes Elena escribiría sobre consejos de rol, experiencias y todas las cosas que tenía dentro que no había sido capaz de expresar al mundo. Porque siendo sinceros, este blog nació sin intención de ganar cientos de seguidores, tener miles de lectores o crearse un hueco en el mundo del rol. Nació como la necesidad de expresar lo que teníamos dentro, compartir todo lo que tras años de jugar a rol habíamos sido capaces de aprender, perfeccionar y disfrutar lo que no está escrito. No nos importaban realmente los números, no buscábamos el éxito, pero no podemos negar que nos diese un poquito de subidón cuando Nosolorol compartía nuestras publicaciones en Twitter o cuando alguna que otra entrada creaba algo de eco en la comunidad.

Nuestra entrada más leída a día de hoy sigue siendo “Cuando una partida muere, seguida de los personajes de la crónica Las Últimas noches de Lisboa, el “Capítulo 1 de El Resurgir de Alamuerte y Cartas de Personajes no jugadores.

Quizá os preguntéis por qué este balance ahora y es que hoy hace seis meses que publicamos nuestra primerita entrada (en la que explicábamos qué era eso de masterear en tándem). Durante todo este tiempo este blog ha sido una reacción a todo lo que las partidas que jugábamos nos producían. Terminamos nuestra pequeña gran historia de revolución, intensidad, drama y destrucción en Nueva Orleans, Zangre. También vivimos las aventuras de Sáhara, luchando con sus compañeros contra un destino todavía incierto. Nos trasportamos a Lisboa en una partida llena de desapariciones, pérdidas de memoria y amenazas de guerra en la ciudad. Pero también hemos probado nuevos sistemas, como Labirinth Lord, Vampiro La Mascarada V5, Fiasco o La Era de Acuario. Acudimos a las Ludo Ergo Sum, participamos en nuestras primeras jornadas de rol de mano de Nueva Sangre Rolera y conocimos a mucha gente nueva, entre las que quiero destacar a Andrea, con la que estamos diseñando un sistema del que todavía no os podemos hablar pero tiene pintaza.

¿Que qué esperamos a partir de ahora? Rol. Más rol. Estamos moviendo los hilos para empezar nuevas crónicas y partidas con más ambientaciones, más jugadores, más personajes, más drama, más cosas sobre las que tramar. Y es que el blog también está notando este parón de rol. Necesitamos nuestra droga. Quién sabe, quizás en las siguientes jornadas roleras nos encontréis narrando algo, o quizá sea en la tienda local más cercana, o nos apuntemos a alguna partida online. Sólo el tiempo lo dirá. ¿Qué esperamos de vosotros? Que nos acompañéis en el camino, donde quiera que nos lleve.